Esta experiencia con Juan José es verdaderamente excepcional y una visita obligada en Medellín. Desde la recogida hasta la llegada, Juan te hace sentir como un amigo que visita a su familia en lugar de un turista. Su pasión, amabilidad y narración crean una conexión inolvidable y profundamente personal con la cultura colombiana, la naturaleza y la vida en la finca.
La granja es impresionante: montañas tranquilas, hermosas vistas y un ambiente familiar cálido. Ordeñamos vacas, alimentamos terneros, aprendimos sobre la historia de la granja y disfrutamos de un delicioso desayuno de la granja a la mesa hecho con ingredientes frescos producidos allí mismo. El paseo a caballo por los Andes fue impresionante, e incluso los jinetes primerizos se sintieron completamente seguros gracias a la guía de Juan y a los caballos, que estaban bien cuidados.
Cada detalle está cuidadosamente planeado: refrigerios y bebidas, botas para la granja, descansos para relajarse en hamacas y mucho tiempo para disfrutar del paisaje. Toda la experiencia es ética, íntima, educativa y llena de corazón.
¡ME ENCANTÓ!